APUNTES SOBRE INTRUMENTOS Y LA MUSICA POPULAR CRIOLLA.

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Por: Isaias Amaro
Durante siglos los instrumentos de cuerda fueron los que se usaron en nuestra tierra y en toda el área de lo que hoy se conoce como El Caribe. Venezuela, Colombia, las Antillas Mayores hispano parlantes. También era común, entre esas áreas humanas, más o menos, el mismo folklore. Claro, con variantes. En lo musical compartían, en cierto modo, el merengue, la plena, la danza, la criolla, el bolero. Como es natural cada región de esa área imprimía sabores propios a esos aires cantables y, o, bailables. Acaso no se diferencia ¨en el hablar¨ los colombianos, de los venezolanos, y los cubanos, y los portorriqueños todos entre si? Pues lo mismo en el resto del folklore.

Hubo, eso si factores que incidieron como para que las diferencias se ampliara. Por ejemplo, Tavares y Campos otorgaron un desarrollo a tal a la Danza en Pto. Rico….que la danza se hizo portorriqueña por excelencia.

El Son cubano fue llevado a Cuba por do ex-esclavas que procedían de Santiago de los Caballeros: las hermanas Teodora y Micaela Ginés…en el largo 16. Pero el Son se desarrollo allí. Y es folklórico-cubano.

El arribo del acordeón a R.D. a la plaza de Santiago en el corazón del Cibao y tal vez y sin quizás a la de Montecristi-incluyo en nuestra música vernácula. El merengue, verbigracia, debe haber perdido riqueza melódica, las que eran capaces de darle los instrumentos de cuerdas con sus escalas cromáticas. El acordeón que llego aquí después de la guerra de la Restauración probablemente en 1874 solo podía ofrecer la escala normal de do-re-mi-fa-sol la si, básicamente. Nada de bemoles ni sostenidos. Nada de ‘’tonos menores’’.

El acordeón desplazo al tiplecito que tenia cinco cuerdas al cuatro que tenia cuatro al violín, y casi a la guitarra misma. Juan Ant. Alix hace quejarse, en décimas, al tiplecito y el cuatro de ese desplazamiento. Mientras habla, en ‘’Dizque estamos Progresando’’ dizque de la marca Ruan’’.

Desplazados los instrumentos de cuerdas y su escala cromática el merengue tuvo que tomar otros giros al ser compuestos. Precisamente los que dieron perfiles al merengue cibaeño probablemente nacido en los acordeones del hombre rural de la Línea Noroeste. Merengue, de los mas viejos, como el Juan Gomero, tienen trazas de haber sido compuesto antes de ese ‘’fenómeno acordeonero. ’’

Se dice, y ya para desembocar en el dato final que es nota curiosa en estos párrafos, que la danza es un perfeccionamiento urbano del merengue. Para nosotros el fenómeno tiene que ser en un a la inversa: la gente rural tratando de imitar la danza del ‘’pueblita’’…saco su propia versión, una resultante, que es el merengue. O, en ese intento, al menos, le agrego el paseo. ¿Cómo, señores, iban los “pueblitas” a imitar al campuno? Véase como, un hombre tan liberal como Espaillat, ataca al merengue.

Todo esto sobre de la base de que el merengue que nació del advenimiento del acordeón: fue rural, era exclusivo de la enrama y el bohío campesino. No fue hasta el advenimiento de Luis Alberty, sobre del hecho de que Trujillo era un gran bailador de merengue, que el aire bailable folklórico que es como nuestro himno popular: se vino a la ciudad, al salón y se hizo urbano.

La nota que hoy resulta curiosa es la que nos ofrece, como anuncio comercial, el Bazar Parisién en 1924, desde un diario santiagués. En ese anuncio ofrece acordeones de la reconocida marca “Pavo Real”…a razón de entre 45 y 72 pesos la docena: “especiales para "Pambiche”. Eran los días en que recién nacía ese ramal del merengue. Fueron famosos aquí, asimismo, los acordeones alemanes marca Horner”.

Otro evento que, al correr de los tiempos, se va perdiendo en el olvido es de los “acordeones de boca”. Así se llamaron aquí, “hasta el otro día”, a las harmónicas. En realidad, una harmónica es… un acordeón de boca. Como no tiene fuelle hay que soplarlo. Los mejores eran los Horner. “Como los de mano”: hacían campana (timbre).
Los muchachos se iniciaban, en pueblo y campo, en la música: mediante “el acordeón de boca.” Hasta el propio Ñico Lora comenzó así adiestrar su oído y a ejercitar sus fibras de compositor innato. Al principiante, la harmónica, pelaba los labios. Pero, después de insistir, “los labios se curaban”. Es decir, se endurecían lo suficiente como para no resultar irritados.

Hoy, las muchachadas, el muchacherío del pueblo ni el rural, tocan “acordeones de boca”…Y Piro Valerio se nos quejaba de que en Los Pepino solo el toca guitarra. Ahora todo es pasivo. Solo oír grabaciones fonográficas por radio, vellonera, discoteca. O su afín en cine o televisión. Y punto.



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